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miércoles, 15 de junio de 2011

El lenguaje es el vehículo del tiempo.



El lenguaje es el vehículo del tiempo; es gracias al lenguaje que el niño
puede recordar el ayer y soñar con el mañana y por consiguiente, lamentar el
pasado y sentirse culpable o preocuparse por el futuro y experimentar ansiedad - KEN WILBER.



El lenguaje es el vehículo del tiempo.

domingo, 5 de junio de 2011

miércoles, 1 de junio de 2011

Privación



Privación.



1. f. Acción de despojar, impedir o privar.

2. f. Carencia o falta de algo en alguien capaz de tenerlo.

3. f. Ausencia del bien que se apetece y desea.

4. f. Renuncia voluntaria a algo.

Real Academia Española.

domingo, 29 de mayo de 2011

domingo, 22 de mayo de 2011

Santa Sangre de Jodorowsky



Seno bueno y seno malo
El objeto pulsional de M. Klein en la película Santa Sangre de Jodoowsky.


Santa Sangre (1989), dirigida por Alejandro Jodorowsky, es una película que trata del misticismo religioso y los traumas psicológicos de infancia, dando énfasis a cómo éstos repercuten en la adolescencia y adultez. Proyecta la historia de Fénix, niño que trabaja en un circo mexicano y cuyo padre (Ogro), es un respetado lanzador de cuchillos. Fénix tiene por madre a Concha, una fanática religiosa de una secta llamada “Santa sangre”, que idolatra a una muchacha que le arrancaron los brazos mientras fue violada.

Producto de una infidelidad de Ogro con una circense de cuerpo tatuado, el trauma de Fenix inicia con la respuesta furiosa de la madre, que al enterarse de lo ocurrido lanza ácido en el rostro de su pareja y éste como respuesta, termina cortándole los brazos y dándole muerte. Momentos después y ante la vista de Fénix, el padre se suicida. Como si lo anterior fuese poco, Fénix también debe asumir la pérdida de Alma, su enamorada, que es obligada a huir con la mujer de los tatuajes. Producto de esto, el protagonista termina internando en un hospital siquiátrico, hasta que decide escapar y dar inicio a un complicado proceso de reconstrucción identitaria.
  
El filme, cuyo contenido simbólico es indiscutible, posee infinitos acercamientos con la teoría del psicoanálisis, donde autores como Freud, Klein, Fromm, Lacan, Yung, entre otros, han trabajado fuertemente el sentido religioso, cultural y sexual del desarrollo psíquico humano.

En este ensayo, se abordará el alcance de la teoría psicoanalítica de Melanie Klein con la obra cinematográfica Santa Sangre de Jodorowsky, en base al concepto de objeto y universo afectivo, representados en los personajes Concha y Alma, proyecciones afectivas de Fénix, donde la primera, Concha, representa al sujeto femenino bajo las característica del seno malo (pulsión destructora) y Alma en cambio, representa las características del seno bueno (pulsión libidinal-amorosa).

Seno bueno y seno malo

Según la teoría de Melanie Klein, los sujetos desde la infancia presentan dos sentimientos; el de vida o muerte, amor u odio. El sentimiento de amor, expresado como la vida y el sentimiento de odio comprendido como la muerte, se entremezclan generando un trance de angustias y ansiedad, que se manifiesta en el primer contacto, es decir, en su primer universo. Este primer universo sería el seno de la madre, al cual se le designan los caracteres de bueno y malo.

El niño, al presentar ansiedad producto de la dualidad inherente entre vida y muerte, que adhiere al objeto pulsional, genera interna y mentalmente dos tipos de senos; el seno malo como desapego o carencia, y el seno bueno como apego y gratificación. Sin embargo, a ambos senos no sólo se le atribuyen estas cualidades, sino que también se proyectan en ellos pulsiones agresivas (seno malo) y libidinales amatorias (seno bueno). Estas pulsiones con el tiempo se internalizan en el niño y coexisten; el niño siempre amará al pecho bueno, pero lo perseguirá el pecho malo, como aquel sentimiento de culpa, creyéndose responsable de esa culpabilidad que intenta resarcir.

Según Klein, en el niño la seguridad es transmitida por el seno benefactor, tratando de alejarse de las pulsaciones agresivas que son motivadas por el seno malo, las que pueden dañar su posesión más preciada; el pecho bueno y la entrega de amor y protección. Por lo tanto, esta persecución del seno maléfico y ese sentimiento de culpa, son el reflejo indiscutible de su instinto agresivo, que asimila e intenta reparar. Finalmente, es importante mencionar que todo este proceso posee un carácter proyectivo, es decir, es el niño con su imaginación quien designa dentro de su universo al seno como bueno o malo, y si el niño en esta etapa tranca el proceso, genera elementos paranoides y esquizoides que lo disocian de la realidad.

Santa Sangre y las relaciones afectivas

En la película Santa Sangre, los personajes Concha y Alma representan esta proyección afectiva que el protagonista realiza sobre el sujeto femenino. La relación que experimenta con su madre corresponde con el trastorno y estado neurótico, producto del estancamiento del sujeto al momento de asimilar la realidad. Concha, víctima de un acoso muy parecido al de la niña violada y veneraba en la secta, se presenta en la mente de fénix (ya cuando adulto) como una señora de brazos amputados, esquizofrenia del protagonista, que lo manipula e induce a comportarse de manera agresiva, motivándolo por ejemplo, a caer en actos violentos, como el asesinato de una serie de mujeres que fueron seducidas o son al menos atractivas para él, lo que también, nos habla de una recreación del acto asesino de Ogro con su madre.  

La presencia de Concha es sinónimo del estancamiento de Fénix en su pasado traumático, reanimando a la imagen maternal que lo atormenta y llena de culpa, dando inicio a una serie de actos agresivos con su entorno. De hecho, esta reanimación mental, se manifiesta en el uso de sus manos, las cuales son prácticamente cedidas a la madre para entregarle completa acción y movilidad. En el filme, Concha (entendiendo a esta mujer como una recreación esquizofrénica de la madre muerta) realiza acciones mediante la sincronización con su hijo, una especie de performance y fusión corpórea, como si el protagonista entregara parte de sí, reconstruyendo el cuerpo mutilado.

 Las manos de Fénix representan la constante batalla contra el seno malo, son las que asesinan pero a la vez intentan no hacerlo, son aquellas manos que pertenecen al protagonista pero que en momentos de neurosis desaparecen de su cuerpo para ser parte de la madre. Las manos simbolizan la culpa y el alejamiento/acercamiento del sujeto protagónico con sus pulsiones agresivas.

El personaje Alma en cambio, representa la proyección contraria. Ésta correspondería al seno bueno, aquel protector, libidinoso y amatorio que entrega un sentimiento de apego importante para el sujeto. Alma, amiga y enamorada de Fénix, es aquella chica sorda muda que representa dos aspectos; en primer lugar el pecho bueno que lo aleja, protege y ayuda a superar el trastorno provocado por la pulsión agresiva del seno malo (la madre), y en segundo lugar, representa la recuperación de la identidad, como aquella mujer que logra devolver la mente de Fénix a su estabilidad, destruyendo ese pasado caótico y traumático que lo volvía un sujeto agresivo.

Alma representa la libertad, es el agente que actúa como liberador de la culpa, como el que aleja el trastorno neurótico provocado por la reaparición de Concha, imagen materna que genera pulsiones agresivas y tormentosas. La aparición de Concha y el sentimiento de culpa presente en Fénix, según la teoría psicoanalítica de Klein, provocaría una posición esquizofrénica paranoide, acompañada de una posición depresiva que traspasa al universo afectivo del sujeto, pero con la relación positiva de Alma, el trastorno se aliviaría y el sujeto afectado recompondría su vida.

Ideas finales

Bajo esta dualidad, Fénix dentro de la película es el arquetipo del sujeto pulsional y neurótico que logra recuperarse de un evento traumático, luego de un conjunto de experiencias psicótico-afectivas de envergadura. El protagonista representa al sujeto que mentalmente renace de las cenizas para volver a su estabilidad, y es ahí el sentido de su nombre; Fénix significa el renacer, el volver a un estado normal luego del incendio mental provocado por sus experiencias traumáticas.

Los nombres en este filme son muy significativos, ya que ayudan al receptor a comprender la personalidad de los involucrados. Son parte de un juego semiótico donde la palabra entendida como significante (forma) va acorde con la personalidad del sujeto, entendido esto como el significado o fondo que lo define en esencia. Por ejemplo, el Padre del protagonista (Ogro), demuestra esta personalidad grotesca y machista, de un padre borracho y bruto, que se deja dominar por los instintos y prácticamente no utiliza la razón. Su madre (Concha), ejemplifica tanto la figura materna que devora a su hijo, como el acercamiento con lo corpóreo y sexual del ser humano (la concha como alusión al término vulgar para nombrar a la vagina). Y finalmente, el personaje Alma representa el elemento espiritual de Fenix, el aspecto más noble y purificador, como si en ella estuviese el espacio de todo proceso psicológico que debe proteger y liberar del trauma. Incluso, no es casualidad que Alma sea sorda y muda, ya que esto simboliza que lo espiritual no está en contacto con el mundo físico. No recibe ni escucha nada del exterior, no se comunica por las cuerdas vocales o por el sonido.

Jodorowsky representa en esta película la pérdida, búsqueda y recuperación de la identidad, aprisionado por la imagen de la madre que se adueña de la voluntad, cual proyección del seno malo que habla Klein, que motiva a caer en conductas agresivas. Santa Sangre es la vida de un sujeto abatido por un trauma, Santa Sangre es la lucha ante la manipulación neurótica que lo confunde y desorienta, producto del apego enfermizo que manifiesta hacia la imagen materna. La pregunta final es cuántos de nosotros no experimentamos o hemos experimentado este proceso. Quizás no sea el mismo grado de trauma, pero posiblemente sí se acercan las convenciones y distribuciones afectivas.   

jueves, 19 de mayo de 2011

martes, 4 de enero de 2011

La Carne es un océano de fuego.


La Carne es un océano de fuego que baila con los arcanos, y juega con la mirada infinita de la espada, filo cortante de tristezas y sonrisas.



viernes, 24 de septiembre de 2010

Lo que gangrena es la palabra.



¿Cuando una sociedad se corrompe lo primero que gangrena es la palabra?




Hablar de corrupción es hablar de capitalismo. Hablar de capitalismo; es hablar del movimiento monetario de la palabra.


Una sociedad es una comunidad donde la fuente de poder son los individuos, aquellos que manejan y condicionan una determinada cultura, gracias a la interacción social mediante la palabra. Esta palabra es la cooperación esencial para la conformación de una entidad, colectiva, grupal y sistemática, donde el sujeto observa, analiza su entorno, lo comprende e interpreta mediante el lenguaje; lo simboliza y culturiza. De esta manera, el individuo se hace parte de una socio-cultura que por lástima con el paso de la historia se corrompe producto del uso, abuso y clasificación del poder, sinónimo del dinero, castigo y herencia de la revolución burguesa en Francia. El poder del dinero asciende, desciende y degenera, transforma y materializa, nos traslada desde individuos con roles morales a simples números dentro de un sistema marxista y capitalista. El poder clasifica, ordena, encasilla y entabla, nos corrompe espiritualmente al conformarnos como objetos, olvidándonos de nuestra esencia como sujetos móviles, que se trasladan con la palabra hacia un punto fijo; la pestilencia del capitalismo.



Y es la palabra lo primero que se corrompe, porque es ésta la que gangrena a la sociedad, la enferma mediante el virulento capitalismo, y tal como una comunidad se contagia de esta clasificación monetaria, la palabra se marchita y se vuelve sangre, sangre manchada por la jerarquía del poder ¿Dónde queda aquí el valor del individuo? La palabra es lenguaje, gramática segmentada, clasificada y acentuada por los hombres, dotada de una función que cumple una posición, tal como el individuo cumple su posición dentro de este sistema capitalista.



Es así como la palabra nos clasifica, nos divide por nuestras diferencias y semejanza de clase entre los individuos, es así como la palabra acentúa nuestro poder ¿Acaso la variante del tilde ordena nuestros roles? ¿Acaso el acento de nuestro dinero nos sitúa en un puesto más alto o más bajo que otro? La respuesta es sencilla, no es lo mismo tener un capital agudo, donde nos acentúen en el final, o poseer un dinero grave, que nos permita medianamente alejarnos de la pobreza y su “gravedad”, o más aún, que nos tilden de un estatus esdrújulo, acercándonos mucho más al final de la palabra que al comienzo, o finalmente, lograr ser acentuados como individuos sobreesdrújulos, situándonos por sobre el resto de la comunidad.



Nuestra sociedad se capitaliza, nuestro dinero es el poder, la sociedad se corrompe; la palabra nos designa y nos moviliza entre tildes. Acentuarnos entre clases es corromper la democracia, desde el lenguaje del habla la sociedad es gangrenada, desde la clasificación gramática comienza la corrupción. Sobreesdrújulas, graves, esdrújulas y agudas, clases y más clases dentro de una socio-cultura, inalterable e intransferible si nos atrevemos a hablar de la palabra “igualdad”.

Pablo Lacroix

lunes, 1 de febrero de 2010

VOY DONDE EL MAR.


Me voy hacia las olas... si, hacia las olas. No pretendo emborrachar mi mente en la costa.. pretendo ampliar mi vista; y respetar el mar desde el centro de mi ojo.

Me despido por una semana creo...

Adiós.

jueves, 22 de octubre de 2009

Material teórico ... ¿?

Si quien recibe tirita es porque su cuerpo miente. Si el que recibe se inquieta es porque su cuerpo miente. Si el que recibe se inmuta es porque su cuerpo miente. Sólo quien está mudo y observa, es aquel que se consume por el espanto de algo que nunca ha visto; el temor sólo se genera cuando ya se ha sentido. El vacio corporal es el elemento que demuestra la novedad. Entiéndase por espectador quien RECIVE.


sábado, 3 de octubre de 2009

Día Uno - El Horror Oculto.

Pensar en un diario de vida es pensar en una vida nueva. Nunca podré narrar todo lo que sucede en mi cabeza. Pensar en un nombre es delimitar el sentido, pensar en seleccionar una imagen es blasfema; lo que deseo narrar no es apreciable para los ojos del hombre.

Un diario de vida es un sueño, es fantasía, es un espejo quebrado imposibilitado de representaciones. Tal como iluminaba Paul de Man (qué hombre); el sujeto autobiográfico se construye a si mismo con el lenguaje, y NO LOGRA representar al sujeto empírico. Sin embargo, no deseo conformar a un nuevo sujeto, ya mi voz de poeta es un sujeto más dentro de todas las almas que guarda mi coraza de huesos.

No deseo mostrar más una realidad que nunca existió, no deseo mostrar un pedazo de vida que es imposible de manifestar, ni de expresar y traspasar mediante el lenguaje. Mi vida es una neblina que se coagula con la tranquilidad de una solitaria mordedura.

Pero hay algo, si, hay un aroma, una sensación y unos ojos que me vigilan, que nos han vigilado desde que la conciencia besó la tierra. Hay un monstruo que nos observa y de manera invisible nos asecha.

De eso prefiero hablar, de cómo este monstruo me ha observado con ojos insolentes, y de cómo mi mirada le ha respondido indicándole que deseo apretar la cadena. Mi vida se ha vuelto una cacería, mi vida ES la cacería de levantar desde el abismo las fauces del monstruo que consume nuestra vida.

Me siento enfermo, sediento. Mi desarrollo artístico no es capaz de soportar el peso de esta cadena, mi fortaleza se hace minúscula en cada momento en que pienso en lo difícil que es responderle a un siniestro, en el momento en que vomito las bacterias de un invisible.

Deseo mostrarle al mundo que existe un ser terrible, ¡ENTIENDALO! Se manifiesta más allá de los niveles de la esquizofrenia. Existe un monstruo que nos obliga a presentarnos ante el mundo con una mirada donde apesta la decadencia. Hay un monstruo que nos enferma, y el poderío político, el capitalismo, la pobreza, la falta de democracia, el anarquismo empírico, son sólo algunas de las secuelas de una enfermedad no descubierta.

Y esto aturde, desfigura. No hay fármacos que alivien el dolor, ni vendas que oculten la pena en mis ojos. Pero escúchame; mi vida se empeñará en buscar la vacuna que termine con tu horrenda existencia… monstruo invisible, pecado impronunciable.

Pablo Lacroix… Sábado - 22:43 P.M.

Der Golem

El silencio malgasta el cigarro d/sta noche - Der Golem [2011]